Mi abuela Pilar no tenía MBA. No leía libros de negocios. Pero jamás plantó en mal momento, nunca cosechó antes de tiempo y su huerta era la más productiva del pueblo.
«Hay que saber cuándo. Eso es todo.»
Tardé años en entender que me estaba hablando de negocios.
Llevo desde 2013 en el mundo de los emprendimientos digitales. Y lo que he visto una y otra vez no es gente sin talento. Es gente con mucho talento actuando en el momento que no toca.
Lanzando cuando hay que consolidar. Contratando cuando hay que esperar. Pivotando cuando justo estaban a punto de romper.
La astrología empresarial no es magia. Es un sistema de lectura del tiempo que lleva funcionando miles de años y que yo aplico a decisiones concretas de negocio: lanzamientos, contratos, contrataciones, inversiones, cambios de dirección.
No es para todo el mundo.
No trabajo con quienes están empezando, ni con quienes buscan certezas absolutas donde no las hay.
Trabajo con emprendedoras que ya saben lo que hacen y quieren añadir una capa de inteligencia estratégica que la mayoría de su competencia no tiene.